miércoles, 26 de julio de 2017

Las cosas que dejamos atrás

Relato III

Para cuando Marcos llegó a la habitación 502 un hedor insoportable salía por las ranuras de la puerta  y cuando dio los golpes necesarios para ser escuchado un sonoro retumbar dentro del lugar se dejó oír como si algo pesado hubiera caído.

La manija de la puerta comenzó a girar y se asomo el aspecto desaliñado y un poco tenebroso de su amigo,  quien durante la madrugada lo había llamado insistentemente y había pedido su ayuda para resolver un problema “fundamental”. Lo invitó a pasar.

No es que no quisiera ayudarlo, hacía años que no sabía nada él pero de repente ahí estaba en medio de una habitación de hotel buscando una lógica a lo que acababa de ver mientras Frank acomodaba con desánimo y lentitud parsimoniosa a la mujer de cabello rojo en una silla vieja del lugar.

¿Pero qué has hecho? , dijo sobresaltado Marcos mientras recogía una sábana para cubrir cuerpo.
— Pero que haces, acaso no ves.
— Eso hago te miro y digo que mierda haz hecho.
— Solo mírala esta hermosa – decía Frank mientras acariciaba el rostro de la mujer.

Marcos sabía que Frank estaba un poco loco pero nunca imagino que llegaría a tanto. Durante sus años de universidad lo miraba obsesionado por ciertos temas que dejaba cuando ya le perdía el interés y aunque fue su mejor amigo fue un respiro cuando dejaron de frecuentarse y cada quien fue a diferentes hospitales.

Pero 10 años después sin entender porque aunque ya lo presentía estaba ahí en algún lugar de la ciudad, en un hotel de mala muerte, con un olor al que poco se poco acostumbraba  y un cuerpo desnudo al que su amigo miraba con una obre de arte. 

— ¿Sabes quién es ella? ¿De dónde la sacaste?
— No lo sé, es una puta a nadie la importa —dijo con desdén
— ¿Desde cuándo estas aquí?
— Una semana, cuatro días... la verdad no sé y eso que importa… solo mírala aplique el mismo procedimiento que los animales… No te parece hermosa…
— ¡De que hablas! Iras a la cárcel por esto. En recepción me dijeron que están por llamar a la policía, no quieres salir y el olor…. ¡Mierda! no te das cuenta  mataste a una mujer…y la estas… que le estás haciendo…
—Se llama taxidermia Marcos, tú lo sabes
—Lo sé pero eso se hace con animales no con humanos… ¿Cómo…como  lo haz hechos? ¡Dios estás loco!
— No menciones a Dios, él no tiene nada que ver con esto... mira lo he hecho yo con mis propias manos. 
—Acaso no te das cuenta, vas a ir a la cárcel…haz… Haz... ¿Haz disecado a una mujer?
—No lo haré si tú me ayudas, tenemos que sacarla de aquí…
—Me estas pidiendo que sea tu cómplice…
—Desde el momento que tocaste esa puerta, ya eres cómplice de esto, puedes denunciarme o ayudarme… pero en ambas eres tan culpable como yo…
—Pero si yo no tengo nada que ver contigo, te vuelvo a ver... después de…
—Si tú no me ayudas diré lo que hicimos mientras estábamos en la facultad  y tu carrera será destruida, sabes bien que hay pruebas…

Marcos comprendió que estaba en sus manos y que de repente otra vez estaba  envuelto en algo tan sórdido como hacía años, algo de lo que había intentado huir.  
                                                                              X
Alguien toco la puerta y cuando Marcos vio a través la  rejilla se encontró con algunos policías dispuestos a entrar.
—Es la policía, FranK alguien les ha avisado…de seguro...
—Fui yo Marcos…
—Qué dices imbécil —lo tomo por el cuello y lo tiro a la cama… ¿Qué has hecho?
—Puedes matarme si quieres — le dijo con una sonrisa burlona — ahora nos toca pagar por todo lo que hicimos…
— Pero de que hablas lo que hicimos lo hicimos hace años... y prometimos no hablar de ellos además  Sofía y Luis...
—Ellos están muerto, Marcos, solo estamos tu y yo… tenemos que pagar por lo que hicimos... tú y yo lo entiendes — dijo mientras se incorporaba de la cama y se colocaba al costado del cuerpo.

En ese momento los agentes policiales  ingresaron con armas en mano y sometieron a los protagonistas mientras Marcos se sumergió en sus recuerdos de universidad y lo mórbido de aquello años. Cuando uno de los agentes intento ponerle unas esposas él cogió un arma y se disparó en la boca quedando su cerebro esparcido por la habitación y dejándonos a todos sin saber lo que paso.

jueves, 20 de julio de 2017

Una pareja dispareja

Relato II

Llegaron en agosto, el mes más frío del año, y trajeron con ellos la bulla y el olor a alcohol en los pasillos casi todos los fines de semana.

Eran una pareja dispareja aunque casi se parecían cuando los mirabas de cerca. Ella apenas llegaba al metro y cincuenta y él pasaba el metro ochenta. Ella tenía las caderas anchas, el pelo teñido de rubio, la voz aguda y una mirada asesina mientras él era flaco, con el cabello ensortijado una nariz prominente, de mirada perdida y casi no se le escuchaba al hablar.

La primera vez que hicieron escandalo no estaban solos habían invitado a algunos amigos que más tarde serian echados por la dueña de la casa, pues aunque cada departamento tenía su propio piso el espacio era muy pequeño y las paredes tenían oídos.  Aquella vez solo llegaron a los gritos y las acusaciones mutuas de infidelidad ahí todos los vecinos nos enteramos que tenían hijos.

Cuando me crucé con ellos la mañana siguiente ella tenía el ojo morado y él un arañazo en la cara. Mientras la casera los regañaba por el escándalo bajaban la mirada repitiendo que no lo volverían hacer, pero la vecina del cuarto piso muy profética ella decía que eso empeoraría, y así fue.

De cierta manera nos acostumbramos a su forma rara de ser una pareja. Él, trabajaba ciertas semanas fuera de la capital entonces ella salía por las noches y no volvía por días. Ella casi nunca hablaba con nadie y las pocas veces que lo hizo fue para pelearse con la vecina del primer piso por el tendedero de ropa o para reclamarse a mí por la el volumen de la música cosa curiosa porque ella era la más escandalosa cantando canciones de cumbia todas las mañanas. En algún momento llego a decirle a nuestra casera que nosotros la tratábamos mal y que le reclamábamos todo el tiempo algo que ella considera lo normal.

Cuando su esposo volvía entonces éramos testigos, sobretodo yo porque compartíamos la misma pared de las intensas sesiones de amor materializadas en palabras y gemidos que me era difíciles de obviar, casi todos los días a la misma hora. Mientras la vecina del cuarto piso apegada a las buenas costumbres cada vez que pasaba por su puerta se persignaba.

X

Cuando la policía llegó encontró las paredes manchadas y el cuerpo al final de la escalera matizada por un charco de sangre que denotaba cierta lucha. “Fueron puñaladas superficiales en todo el cuerpo pero fue la caída lo que la mató” dijo el forense.

Todos los vecinos habíamos viajado para celebrar las fiestas en provincia, así que ellos estuvieron solos todo el fin de semana e hicieron lo que quisieron, incluso matarse. Según las cámaras de seguridad cerca de las tres de la madrugada del lunes el tipo salió con una mochila y una maleta en la mano para tomar el taxi que cinco minutos antes se había estacionado en la puerta y con una última mirada hacia la cámara desapareció en el frío de la madrugada.

Para cuando la casera llegó el olor de la sangre la paralizo y su grito ahogado advirtió a los vecinos, quienes en el acto llamaron a la policía.

Según las hipótesis posteriores los dos habrían estado festejando el día de la madre cuando la mujer recibió una llamada que despertó los celos del marido y entre gritos y golpes él habría intentado asfixiarla al no conseguirlo habría utilizado un cuchillo de cocina para clavarle puñaladas en todo el cuerpo mientras ella intentaba huir por el pasillo pero fue la caída por las gradas que acabo con la vida de la mujer madre de dos niños de cuatro y dos años.

Y aunque la policía hizo cuanto pudo para capturar al asesino no dieron con su paradero hasta el día de hoy pero si descubrieron que tenía otra familia con dos hijos ya mayores que se enteraron de todo por la primera plana del periódico chicha que salió un día después.

Esto hizo que el departamento 303 se convirtiera en un“lugar maldito” porque pese a los esfuerzos de la casera por ahuyentar al espíritu con chamanes y agua bendita,las personas que lo alquilan terminaban por marcharse antes de que termine el mes, argumentando una serie de sucesos extraños aún sin saber nada de lo acontecido meses atrás. Y nosotros como vecino convivimos con ruidos y recuerdos de aquella pareja que altero nuestras noches de sueño y días de convivencia que ya de por si es rara. 

miércoles, 19 de julio de 2017

Un cadáver en el parque

Relato I

Nadie vio nada, nadie escucho nada pero en algún momento el cadáver apareció en el parque del colegio cerca al medio día, cuando todos los niños estaban en  clase y el guardia del lugar estaba en una reunión según el informe que más tarde redactaría.

Para cuando una de las vecinas llamó al serenazgo, dijo que la criatura aún se movía pero que no podía acercarse porque sus nervios colapsarían y como buena cristiana solo le tocaba dar parte del suceso.

Lo curioso del caso era que el cuerpo estaba entrelazado en las vallas de la escalera  por donde los niños subían al puente y de ahí caían por la resbaladera, así que  si no se sacaba el cadáver hasta las dos de la tarde de seguro cuando las puertas del colegio se abrieran, se encontrarían con semejante escena y esto  ocasionaría una histeria colectiva en los niños del colegio 502.

Cuando pase por ahí me encontré con algunos curiosos que de manera mórbida buscaban el mejor ángulo para una foto, mientras el señor que vendía dulces hacía de guardia lanzando de vez en cuando algún comentario sarcástico a los extraños, mientras esperaba que las autoridades respectivas llegaran ya que según dijeron la camioneta que se llevaría el cadáver estaba con el equipo de fiscalización.

Y así fue que en menos de 5 minutos un video de 20 segundo mostrando el cadáver en la escena fue subido al Facebook logrando más de 1000 reproducciones en 10 minutos consiguiendo quizá por pura casualidad que un equipo de televisión de un canal de noticias apareciera y comenzará a “investigar” la naturaleza del crimen. Momento propicio para que un grupo de madres de familia que comenzaban a llegar para recoger a sus hijos,  criticara la lentitud de las acciones de la municipalidad por un evento como ese. Que aunque no fuera trascendental generaba cierta repulsión.

Para cuando la camioneta del serenazgo llegó ya se tenía todo un escándalo que estaba siendo televisado. Temas como la inseguridad, la violencia y el maltrato animal habían saltado a la palestra, generando un reclamo colectivo de todos lo que ahí estaban mientras el cadáver  se había trasformado en solo cereza del espectáculo y el “reclamo social”.

Entonces mientras los agentes de serenazgo se preparaban a retirar el cadáver, la reportera que cubría la noticia decidió llamar al despacho de alcaldía comunicándose con la señora alcaldesa en vivo y en directo quien supongo al no tener a su asesor de comunicaciones cerca dijo algo que más tarde le  traería más de un dolor de cabeza:“No entiendo porque tanto alboroto, si solo es el cadáver de un perro callejero”  palabras que desataron la furia y la lava volcánica de las asociaciones protectoras de animales, oenegés que luchan contra el maltrato animal y toda la sociedad civil amante de los perritos.

Declaración  que según algunos expertos políticos le podría influenciar en su reelección ahora que el próximo año se vienen las municipales, pues desde aquellas infortunadas palabras algunos políticos no han dudaron en sacar el tema y preparar frases de campaña  como “Nuestro distrito amante de los animales” que de seguro el próximo año nos invadirán por completo.


Fue así como el cadáver de un pequeño perrito ocasiono un escándalo estratosférico en la sociedad civil  de “mi barrio” que aunque nunca se supo de donde era o de quien, lo llamaron  Napoleón y puso en debate la naturaleza de nuestra humanidad hasta que otro “escándalo” se robó los temas de conversación de este frío invierno. 

lunes, 8 de mayo de 2017

Mayo 2017

En mayo todo es posible, menos lo que sucedió hace un año que pudo haber sido y no fue como no será posible tampoco que durante los treinta y uno que nos disponemos a vivir comience a ser la metáfora de nuestros propios deseos.

En este mayo que estamos viviendo, con un cielo un tanto gris, señal inequívoca de que el invierno está cerca y que esta vez será más frío que el anterior. Al otro lado del mundo olas de calor abrumadoras, nos anuncian que el cambio climático esta sobre nosotros.

Este mes no solo es saludado y todas las madres sino también por los poetas que rimaran sus palabras con esa “fecha divina”. Y qué decir de los publicistas que vienen trabajando meses para un día efímero que eleva a grados estratosféricos  el consumismo.

Este mayo que se ha parado en mi ventana viene regido por la nostalgia de años atrás en las salas de cine cuando se estrenò la secuela de Transporting y nos encontramos en las butacas gente que antes hizo suya la historia, la música y la disidencia pero hoy son notables padres de familia y honorables esposos.

Este mayo con algunas cuentas pendientes puede ser el último de la creación, según algunas iglesias evangélicas y puede también ser inútil y restringida para los que no queremos cumplir años este mes. 

jueves, 4 de mayo de 2017

El amor de tu vida

¿Será un buen día para creer en el horóscopo?

Una buena compañera de trabajo, joven e independiente, hoy se ha levantado temprano y ha escuchado la radio. El motivo: saber su horóscopo del día como lo viene haciendo desde hace ya diez años pero dice que hoy fue especial pues la esotérica de turno le hizo la siguiente recomendación : “Es un día propicio para encontrar el amor de tu vida”

Mi compañera fiel cumplidora de sus deberes y consejos, no ha despreciado esta típica recomendación(al menos para mí) se ha puesto su mejor vestido, se ha maquillado y el collar de perlas que le costó un mes de trabajo, se ha hecho una foto y la ha subido al tinder.

Así que durante el día no ha perdido la oportunidad de hablar del tema y por su entusiasmo nos ha dado la impresión de que el consejo dado por su oráculo de cabecera iba a ser todo un éxito y por la estricta escrupulosidad con que mi amiga sigue al pie de la letra estos consejos, y cada vez que podía asomaba sus enormes ojos a dicha aplicación para no pasar por alto ningún match.

Yo le he sugerido que las recomendaciones se prestan a diversas interpretaciones así podría ser que “el amor de su vida” hacía alusión a despertar  algún talento o pasión que pueda tener  o simplemente comer. Pero ella me ha ignorado y lo ha interpretado todo literalmente, y ha quedado con un chico que según ella tiene todas las características que le interesan: alto, mirada encantadora y todo lo que puedes crear con photoshop.

Sin embargo, dijo que dudaba un poco de la descripción que el chico le ha dado y más cuando se dio cuenta que sus signos no eran compatibles, pero lo paso por alto porque para toda regla hay una excepción  y más cuando buscas al amor de tu vida.

Creo que el horóscopo no ha sido sincero y nada franco recurriendo a metáforas que no hacen mal a nadie pero algunos se la creen. Lo cierto es que su cita resulto ser toda un versión común de lo que nos sucede a diario y no un evento extraordinario,“los astros no le fueron propicios” y el chico en cuestión no era nada de lo que decía en el perfil  y más parecía el gigante Gulliver en el país de los Liliputienses y lo dejo a los 10 minutos de haber iniciado el encuentro, convencida de que algo había hecho mal.

Sin embargo su fe en el horóscopo parece tan arraigada que cada vez que almorzamos juntas se la pasa la mitad del tiempo viendo Tinder o cualquier aplicación de moda para encontrar a tu alma gemela.


miércoles, 19 de abril de 2017

En la carretera


Son las 2:15 de la madrugada y aún sigo despierta. Un niño llora y alguien pide que se calle, el carro no tiene calefacción y ya vamos a llegar al punto más alto de la cordillera sobre los 4000 msnm. Veo por la ventana los copos de nieve, las luces de otros carros y estoy segura que nos tomara 60 minutos al menos pasar por ahí.

Intento dormir, pero el llanto de un niño y el sonido de sus vómitos me recuerdan que tengo que dejar de viajar en bus. Un olor nauseabundo invade todo el ambiente, siento que mi alrededor da vueltas,  por un instante tengo la imagen de un desastre pero son alucinaciones  producto de la falta de oxígeno.

Cuando llegamos a la cumbre no se ve nada más que niebla y las luces intermitentes del auto que va delante de nosotros, la bajada se hace más lenta y a lo lejos divisamos los restos de un pueblo que dejo de existir por la explotación minera. Mientras las lagunas más pequeñas y grises sirven de depósitos “clandestinos”  de relave minero.

El viaje dura 8 horas pero con los “imprevistos”  llega a las 10 u 11 horas. Generalmente el clima es el responsable de todo o también la temeridad con la que algunos conductores van al volante. Ya una vez me tocó ver  como un auto daba varias vueltas antes de chocar contra la montaña y ver salir vivos a sus ocupantes, mientras en ambos lados de la carretera se formaban interminables colas de carros.

Sea como sea el trayecto es “pesado” por la naturaleza de la carretera que pasa infinitas curvas y el río a veces se ciñe demasiado a tu ventana que terminas por temerle más que a nada; sobre todo cuando los viajes se hacen en invierno pero en la costa es verano.

La carretera central que une la costa con la sierra desde hace tiempo se ha transformado en un pequeño monstruo que absorbe el tiempo de los que transitan por sus vías y el calvario de  transportistas que a diario recorren la ruta.

Pero sus paisajes son impresionantes, no en vano atraviesas la cordillera central de los andes aunque veas sus cumbres nevadas desvanecerse cada vez más por esto del calentamiento global y la contaminación ambiental que ya le esta “pisando los talones” porque no falta la persona que arroje algún tipo de desperdicio plástico en sus laderas convirtiéndose así el hombre en la peor plaga de su propia humanidad.



miércoles, 29 de marzo de 2017

Hasta la raíz


Mientras caminaba pensé “Aquí es donde torturaban testigos” mis pensamientos no eran apropiados y claro teniendo en  consideración que iba a un concierto un tanto romántico donde el común denominar me decía  que eran chicas, recordar un libro que leíste hace mucho, no venía al caso aunque era el mismo escenario donde se desarrollaba “Muerte en el Pentagonito” de Ricardo Uceda.

Con 15 minutos a nuestra disposición tuvimos que dar casi una vuelta olímpica para llegar a la puerta Nº01 donde podríamos pasar al auditorio, lo curioso del lugar era que a su alrededor habían una serie de parques y carriles para runner que durante el trayecto de nuestra caminata aparecieron en “batallones” vestidos para la “guerra” gritándonos que “nos hagamos un lado” para que puedan pasar y no pierdan el ritmo.

En la puerta ya no había gente todos habían entrado y es que el concierto de final de gira de Natalia Lafourcade iba a empezar y muchos andábamos emocionados. Las entradas se habían agotado antes de un mes de su presentación y por muchos sitios de internet “circulaban” entradas con un precio sobrevalorado (aunque esta sea una palabra recurrente para los cinéfilos).

Como sea el auditorio estaba lleno, las butacas estaban enumeradas por un orden un tanto raro que hacía que algunos chicos supongo de producción, te ayudaran a ubicar tu asiento después de haberte equivocado un par de veces. Otros mientras tanto como yo buscaban a la señora que vendía los refrescos pues el calor era casi insoportable, mientras que en el baño de mujeres se hacían largas colas para entrar.

10 Minutos después mientras algunas gritaban el nombre de Nati, y pensaba que me llamaban a mí, uno nunca sabe por ahí puede estar  algún conocido tuyo, pero no. De repente todo se volvió oscuro y en el escenario poco a poco fueron saliendo los músicos de su banda y al final ella, vestida de rojo, con el cabello  desordenado a la altura de su hombros, ya no la que mirábamos como en el disco pero igual estaba linda y el escenario se ilumino mientras todos aplaudían y gritaban hasta que sonó los primeros acordes de la canción “Vámonos Negrito”.

Cuando ves a un artista lejos de los discos, libros, películas u obras, pueden suceder dos cosas o terminas por “enamorarte” completamente de ellos o terminas con la ilusión por los suelos, porque puede que todo haya sido una ilusión, me paso un par de veces.

Pero el concierto fue muy bueno cargada de mucha energía con el público respondiendo y cantando sus canciones, con Natalia y sus músicos derramando talento, y mucha buena vibra. Quizá por eso se entienda que Hasta la Raíz sea uno de sus discos más exitosos de ellos con 8 grammys en su haber porque cada interpretación guarda ese poquito de magia que no se ha agota hasta ahora desde su presentación en el 2014.



Las canciones como Hasta la Raíz, Palomas blancas o Lo que construimos, hizo que los sentimientos se manifiesten a flor de piel y eso que recién empezaba. En el 2000 esa canción que fue casi un himno haya por el 2002 cuando muchos de nosotros dábamos nuestros primeros pasos en la  adolescencia, trajo una ola de recuerdos que acompañaron a un coro que no dejo de cantar durante toda la canción.

Azul fue otra de sus canciones que mantuvo al público en silencio escuchando su voz mezclada con las notas del piano que hicieron un ambiente casi onírico y algunas hasta derramaron lágrimas



martes, 14 de marzo de 2017

La ciudad de los gallinazos




Hoy por la tarde me voy a comprar libros no es que los necesite solo los quiero pero es sábado por la tarde y el lunes comienzan las clases en todos las escuelas, colegios y algunas universidades así que asumo que habrá mucha gente por las calles padres de familia con sus interminables listas de útiles con sus hijos correteando por todos los lados y es ahí donde tengo que ir.

En el carro, que va abarrotado de persona hace demasiado calor, según leí la sensación térmica en los buses alcanza los 35 a 36 grados en estos meses de verano sin ningún tipo de ventilación. A eso le sumamos el estancamiento en el tráfico, la falta de agua y el mal olor de algunos lugares, no es precisamente agradable para la “ciudad de los reyes”, por suerte el señor que se sienta a mi costado saca su tablet y comienza a ver “House of cars” ¡Sí! miro las imágenes pero no escucho los diálogos así que me toca interpretar, eso me da bien.

El cobrador anuncia que ya vamos a llegar al paradero de Acho, que lleva el nombre por la antigua plaza de toros que ahí existe y cada octubre celebra sus corridas en honor al “Señor de los milagros” no veo que de honorifico tenga eso pero solo entonces puedes ver a la “aristocracia” limeña caminando por ahí. El chofer trata de estacionarse  pero una combi le cierra el paso, estamos casi a la mitad de la pista y él quiere bajarnos, con los gritos e insultos  de algunos pasajeros intenta entrar al paradero pero no puede porque los que vienen se cierra el paso, así que lo hace casi una cuadra más allá. Y todos bajamos molestos.

En las gradas para  llegar al puente se ha creado un ecosistema con gente que vende de todo y para todo, están los lustrabotas sentados en fila esperando a su próximo cliente, están los que venden llaveros, los que venden “marcianos” de pura fruta y hasta puedes conseguir lentes de 5 soles. La gente sube y baja buscando la manera más rápida de llegar a su destino.



Mientras cruzo el puente veo la luz de tarde reflejada en el cerro San Cosme que aún no enciende sus luces pero en unos instantes me esfuerzo en retratar. Y el río grande y cauteloso hoy está más hablador que nunca pues se ha desbordado en algunos lugares de la ciudad. Muchas personas se quedan viendo la corriente pasar, algunos lanzan cosas y lo contaminan más, otros solo pasan como si no existiera nada más.

Se supone que tenía que comprar libros pero desisto de la idea al ver a la gente como hormiga en el centro comercial, me pierdo entre la multitud y comienzo a divagar no puedo preguntar los títulos porque alguien más lo hace y todo se vuelve en una competencia de “a quien atender primero”, no puedo luchar con padres preocupados y me da pereza discutir por quien llego primero. Así que me marcho y me voy al centro de la ciudad.

Hace poco inauguraron el Parque de la Muralla con conjuntos musicales, juegos artificiales y todo lo que haría un bonito spot para la municipalidad.Así que ahora es casi una obligación pasar por ahí y si lo haces tantas veces como yo, pierde su encanto y termina siendo solo parte del paisaje urbano de esta parte de la ciudad.

Antes de llegar a Palacio de Gobierno, me detengo ante la imagen que veo: hay dos iglesias juntas de una sale un apareja feliz que al parecer se ha casado porque la chica lleva un vestido de novia y todos parecen felices, mientras que al otro lado unos señores vestidos de negro  reciben el abrazo de pésame de sus familiares ¿irónico? ¡Sí! pero eso pasa a diario no, alguien muere, alguien se casa, alguien nace, alguien hace algo,  el mundo no se detiene y tú te desvaneces.



En la pileta de uno de los parques unos gallinazos beben agua, mientras otros los miran desde lo alto del tejado, para mí es extraño pero para los demás es común ni siquiera los miran yo me quedo embobada e intento acercarme, pero extienden su alas y se alejan a la cima de la iglesia donde al parecer están más cómodos.

Parecen centinelas vigilando la ciudad pero supongo que no debe importarles con todo lo que hacemos hasta el mismo Dios se desanimaría si es que no lo ha hecho ya. En la catedral mientras cae la tarde muchos de ellos se cobijan, algunos desaparecen y otros simplemente nos observan supongo que desde ahí los planos que Hitchcock son omnipresentes y es mejor verla desde ahí una ciudad que ahora es poco conocida para ellos. 



martes, 14 de febrero de 2017

La insoportable idea de tomar el metro

Son las 10 de la mañana, el termómetro dice que estamos a 29 grados, estamos a inicios de febrero y el calor es insoportable, sobre todo en las vías principales de la ciudad llenas de gente, comerciantes y tráfico.

En los dos paraderos para abordar el metro se forman colas de más de 20 personas, cada uno mirando el reloj o divisando la ruta que debe seguir. No hay ninguna señal de que vaya aparecer. Los inspectores, controladores y policías  hacen respetar las normas o gestionar el caos, pero igual nada cambia. Me pongo en la fila para tomar el bus 202 del que se supone es el más rápido y el que parece con mayor periodicidad pero nada.Cuando volteo detrás de mí ya se han formado como diez personas más y siguen llegando. Mientras los rayos del sol nos caen directamente a la cara.

- Esta es la ruta que va todo Javier Prado – pregunta un señor –  varias voces le dan la razón.
- ¿Pero se demora mucho? vuelve a preguntar.
 Una señora que lleva su niña en brazos dice  ¡Y eso que acaba de llegar!

El señor capta la ironía y deja de preguntar. Mientras  la inspectora pasa con sus tickets para cobrar el pasaje que a mí me parece un poco pendejo, porque es como si se asegurasen a que no puedas ir a tomar otro bus aunque han sacado la casi todas las rutas del camino. Pero igual con su boleto en la mano te compromete a seguir esperando “Dios sabe hasta cuándo” mientras el bus se digne aparecer.

Cuando por fin ves que la 202 se aproxima te das cuenta que han gente aplastada hasta en la puerta y tus 20 minutos de espera de nada sirvieron porque te toca seguir esperando, a menos que bajen personas que en este paradero es muy raro porque está casi al principio de la ruta y si eso sucede no falta los “intrépidos” que quieren entrar como sea “para no llegar tarde a donde tengan que llegar”. El bus no para y sigue su camino, algunos manifiestan su frustración silbando, insultando, golpeando la puerta que no se abre mientras el bus se aleja. 
Algunos le reclaman a la muchacha que nos cobró el pasaje, ella solo dice “que no es su responsabilidad” que eso lo ven en las terminales o su jefe inmediato que no sabe dónde está, nadie hace y obtiene respuestas sensatas.

Llevo 35 minutos esperando, asumo que no llegaré a mi reunión. Hacía tiempo que había perdido la costumbre de ir con el metro y ahora que quería hacer uso de él me había olvidado del tiempo que le tenía que invertir  porque aquí en la ciudad el tiempo es cosa seria. O caminas a su ritmo y aprendes a ir delante de él o te consume y lleva gran parte de tu día.

Los comerciantes aprovechan para venderte agua, gaseosa, jugo, bloqueadores o lo que sea pero ahí están mientras un bus medio vacío hace su aparición y  veo en el rostro de todos en la fila cierta ansiedad. Cuando las puertas se abren cada uno empieza ingresar respetando el orden de llegada  y como en una especie de solidaridad implícita comienzan a gestionar es espacio para que todos puedan entrar de hecho todos logramos subir pero parecemos sardinas aplastados y sudados a veces se pierden los modales.

Se cierran las puertas y el carro comienza avanzar. Esperamos subir ahora nos toca esperar  a pasar todo el corredor sorteando el caos del tráfico Limeño en un horario el que se supone libre de congestión vehicular un día lunes de la semana.

Dicen que en las “horas punta” la cosa va peor y eso que estamos en vacaciones. Nos espera un abril lleno de batallas para abordar el metro. En otras partes de la ciudad la situación no está mejor, el exceso de vehículos particulares el ingreso y el bajo costo de los carros hacen que nuestras pistas sean un hervidero de vehículos que circulan a toda hora.

Y ahora que la concesionaria ha decidido subir el pasaje, que nos queda asumir todo estoicamente o mostrar nuestra disconformidad por algo que relativamente es un abuso del mercado donde la oferta no llega a cubrir la demanda y donde se enriquecen autoridades y empresas corruptas que nos hacen pagar los platos rotos. 



martes, 7 de febrero de 2017

Mi vecino Mr. He

Mi vecino Mr. He nunca dice su nombre pero todos sabemos que su apellido es He, no porque se lo hayamos preguntado sino porque lo dice en las boletas de consumo que religiosamente otorga cada vez que vas a su restaurante “hay que cumplir con la ley “dice cuando no quieres la boleta, creo que algo de simbólico tiene todo eso.

Como ya lo conté en uno de los post anteriores vivo en un barrio donde hay muchos inmigrantes  chinos y casi todos tienen un “chifa –restaurant” a este punto no podía decirles forasteros de hecho ellos llevan más años en esta ciudad que yo pero  no así en el país, algunos según he podido preguntarles llevan 10, 15  o máximo 20 años. Así  que en nuestra calidad de extraños en tierras lejanas hemos entablado una relación tanto especial, que nos hace creer que podemos tener una bonita amistad.

Mr. He llego hace medio año y no vino solo, trajo consigo su pequeña cadena de “chifas” que rápidamente se convirtieron en el favorito de muchos de los vecinos y últimamente también he cedido, dejando de lado al chifa de Yuyu mi otra vecina que tenia la preferencia y la exclusividad con la gente del barrio lsobre todo los fines de semana que la mayoría no almorzaba en casa y tenía como punto de encuentro el “chifa Yuyu" es que últimamente, había subido sus  precios y te cobraba hasta el taper cuando querías llevar su chaufa- me dice una vecina que ahora al igual que yo va en Mr. He él sí te da los taper gratis, dice mientras espera su pedido.Además también cambiaron su cocinero, y ya no estaba rico, hasta a mí me hizo mal - dice otra vecina, justificando de esta manera por qué tan pronto dejaron el "chifa de Yuyu"

-         Los chismes dicen que Mr. He viene del norte, que antes tenía su negocio por allá pero con esto de la inseguridad, los asaltos, las extorsiones y todo lo que sale en la tele decidió venir al otro extremo de la ciudad, donde al menos da la impresión de que todo está más tranquilo pero no así seguro, la delincuencia se ha masificado y te pueden matar hasta por un celular.

De alguna manera Mr. He se las ingenió para sacar adelante su negocio aunque no hable muy bien el español siempre intenta caer bien a todos y creo que lo ha conseguido con las vecinas de la zona ya que cada vez que voy están ahí haciendo sola para llevar la comida. Además también ha dado trabajo a varios chicos que antes trabajaban en el pequeño mercado de frutas, todos parecen estar contentos con Mr. He.


Lo cierto es que Mr. He no parece tener familia a excepción de dos tipos muy parecidos a él  que de vez en cuando están dando vueltas por el lugar. No hablan, no dicen nada y tienen unas miradas un tanto desconfiadas. Como si fueran a observarte todo el tiempo o fueras a observarlos todo el tiempo. A veces creo que de no ser chinos serian una forma de los Yakuza japoneses porque hasta tatuajes tienen por todo el cuerpo  y tienen unas motos que estacionan a un costado de la calle anunciando su llegada. Quizá sean hermanos, quizá sean familia o ¿Quién sabe? Pero aparecen de vez en cuando.  



martes, 24 de enero de 2017

Soy una mujer feliz sin ir al salón de belleza


Si el cabello es algo sagrado para muchas mujeres yo he cometido sacrilegio. Llevo toda mi vida tratándolo como sea, con el mismo castaño oscuro, casi el mismo e invariable peinado: lacio y a veces  corto con raya al costado nunca largo. No soy de las que se tiñen, que se cepilla por una hora  o que se realiza cambios radicales.

No tengo  y no conozco un nombre de salón de belleza. Ni malo  ni bueno ni barato ni caro ni clásico ni moderno. Solo sé de los salones de belleza a los que voy por necesidad.
No me gusta el cabello largo porque de niña me pedían la “trenza francesa” y era una autentica tortura mi mamá no tenía paciencia yo no tenía paciencia y buscábamos la salida más fácil así que por 5 años lleve el corte “honguito”.

Solo una vez tuve la insensatez de querer tener la cabellera ondulada y la que estaba encargada de tal “misión” hizo combustión (o sea lo quemo) supongo  que fue por el  líquido que utilizó. Entonces tuvieron que cortarlo, casi parecía un muchachito. En el fondo me sentí feliz por un tiempo (aunque mis orejas se congelaban) porque  ya no tenía que peinarme.

A veces pienso en mis amigas  y de los cambios de look que se hacen, de las tardes en la peluquería de los bonitos peinados el tiempo que le dedican y el dinero que gastan entonces me pregunto ¿Por qué somos amigas?  Quizá si fuéramos fieles a nuestro estilo con nuestro cabello despeinado y natural en el mundo habría menos “chicas pantene” y seriamos más felices.


martes, 10 de enero de 2017

La idea salvaje de escribir para ti



Te quejas de porque no te escribo algo. Dices que paso demasiado tiempo frente al computador viendo cosas raras o leyendo libros “revolucionarios” aunque a estas alturas nos sabemos bien que significa. Intentas hacerme sentir mal, sabes que eso no funciona pero aun así lo intentas, te das por vencido y regresas a seguir dibujando en los cuadernitos que te “regale” (al final te los vendí)

Te digo que el monstruo de tu último dibujo parece una ameba,un gusano. Quieres enfadarte pero terminas riendo. No entiendo porque  si es lo más serio que te he dicho.

- Pues no sé algo más “malo”  quizá más gore… así como …
- ¿Gore? Como esas películas que ves. Perdón pero yo si soy una persona normal
- Pero eso es cine...
- ¿Cine? monstruos comiéndose entre ellos, psicópatas asesinos, fantasmas vengativos…     sangre por todos lados…
- Ya pero al menos no creo que Avengers es la mejor película del año o  que los vampiros      brillan porque lo vi en Crepúsculo...
- Es una opinión, no deberías tomarte todo tan personal
- Solo digo lo que pienso…

Terminamos de hablar, bueno si a eso le podemos decir hablar. Cada quien quiere tener la razón y hasta a veces nos inventamos lo que no sabemos con tal de ganar, como mis teorías conspiratorias de dominación mundial, o tus 10 cosas que debes saber de.

Es divertido, frustrante y un poco convencional.

De esto hace ya algunos años, que son pocos pero pareciera que fueran muchos. Y aunque no fue un comienzo original, pero si clásico y sólido hemos llegado hasta aquí  y lo que era  un corto de escaso presupuesto, lo estamos convirtiendo en nuestra propia serie de culto al estilo de Mad Men (aunque suena muy pretencioso) y quien sabe quizá resulte nuestra obra maestra. Espero que cada temporada sea con un director diferente. Ahora mismo creo que estamos en nuestra etapa David Fincher con nuestros dilemas éticos que buscan conceptos filosóficos que justifiquen nuestra rara moralidad.

Intento no ser sentimental y mucho menos cursi, aunque tuve mi etapa rosa (esas de las que quieres olvidar sellar y nunca recordar) aquí estoy escribiéndote pensando en que pueda decir  que no te haya dicho ya, y me doy cuenta que no es fácil sobre todo cuando lo que tienes que decir desborda el alma.

Son muchas cosas que agradecer algunas que sobresalen y otras que hay que olvidar y es que no podemos decir que todo fue perfecto, sobre todo cuando teníamos “diferencias creativas”o cuando buscamos tener la razón y nadie quiere ceder. Con el tiempo aprendimos a firmar tratados de paz algunos ya van a caducar pero estoy segura que llegaremos a buenos términos y nuevas cláusulas. Y es que igual que Pokémon, hemos evolucionado y ahora podemos "sentirnos" un poquitos maduros.

Sé que tienes muchas cosas en las que pensar, muchas cosas por hacer y muchos sueños que cumplir y me gustaría acompañarte en ese camino pero solo si me haces el favor de cambiar ese mal hábito de cambiar los títulos de los libros, las canciones y las películas como cuando estabas seguro que era el “príncipe reptil” y no el “rey lagarto”.

Para Yayo.