miércoles, 19 de julio de 2017

Un cadáver en el parque

Relato I

Nadie vio nada, nadie escucho nada pero en algún momento el cadáver apareció en el parque del colegio cerca al medio día, cuando todos los niños estaban en  clase y el guardia del lugar estaba en una reunión según el informe que más tarde redactaría.

Para cuando una de las vecinas llamó al serenazgo, dijo que la criatura aún se movía pero que no podía acercarse porque sus nervios colapsarían y como buena cristiana solo le tocaba dar parte del suceso.

Lo curioso del caso era que el cuerpo estaba entrelazado en las vallas de la escalera  por donde los niños subían al puente y de ahí caían por la resbaladera, así que  si no se sacaba el cadáver hasta las dos de la tarde de seguro cuando las puertas del colegio se abrieran, se encontrarían con semejante escena y esto  ocasionaría una histeria colectiva en los niños del colegio 502.

Cuando pase por ahí me encontré con algunos curiosos que de manera mórbida buscaban el mejor ángulo para una foto, mientras el señor que vendía dulces hacía de guardia lanzando de vez en cuando algún comentario sarcástico a los extraños, mientras esperaba que las autoridades respectivas llegaran ya que según dijeron la camioneta que se llevaría el cadáver estaba con el equipo de fiscalización.

Y así fue que en menos de 5 minutos un video de 20 segundo mostrando el cadáver en la escena fue subido al Facebook logrando más de 1000 reproducciones en 10 minutos consiguiendo quizá por pura casualidad que un equipo de televisión de un canal de noticias apareciera y comenzará a “investigar” la naturaleza del crimen. Momento propicio para que un grupo de madres de familia que comenzaban a llegar para recoger a sus hijos,  criticara la lentitud de las acciones de la municipalidad por un evento como ese. Que aunque no fuera trascendental generaba cierta repulsión.

Para cuando la camioneta del serenazgo llegó ya se tenía todo un escándalo que estaba siendo televisado. Temas como la inseguridad, la violencia y el maltrato animal habían saltado a la palestra, generando un reclamo colectivo de todos lo que ahí estaban mientras el cadáver  se había trasformado en solo cereza del espectáculo y el “reclamo social”.

Entonces mientras los agentes de serenazgo se preparaban a retirar el cadáver, la reportera que cubría la noticia decidió llamar al despacho de alcaldía comunicándose con la señora alcaldesa en vivo y en directo quien supongo al no tener a su asesor de comunicaciones cerca dijo algo que más tarde le  traería más de un dolor de cabeza:“No entiendo porque tanto alboroto, si solo es el cadáver de un perro callejero”  palabras que desataron la furia y la lava volcánica de las asociaciones protectoras de animales, oenegés que luchan contra el maltrato animal y toda la sociedad civil amante de los perritos.

Declaración  que según algunos expertos políticos le podría influenciar en su reelección ahora que el próximo año se vienen las municipales, pues desde aquellas infortunadas palabras algunos políticos no han dudaron en sacar el tema y preparar frases de campaña  como “Nuestro distrito amante de los animales” que de seguro el próximo año nos invadirán por completo.


Fue así como el cadáver de un pequeño perrito ocasiono un escándalo estratosférico en la sociedad civil  de “mi barrio” que aunque nunca se supo de donde era o de quien, lo llamaron  Napoleón y puso en debate la naturaleza de nuestra humanidad hasta que otro “escándalo” se robó los temas de conversación de este frío invierno. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario