martes, 8 de noviembre de 2016

Mi hermano mayor

Entonces tenía 8 años, una mañana cuando menos lo esperaba mi hermano mayor se sentó al costado de mi cama, me traía un regalo: Un libro de cuentos y leyendas andinas. Lo había visto antes en su librero pero no me había atrevido a pedírselo, siempre lo dejaba bajo llave porque mis otros dos hermanos se los llevaban y no los volvíamos a ver.

Él era un amante de los libros, las buenas historias y los cuentos clásicos, quizá por eso ahora me surge la necesidad de contar y escribir historias que aún recuerdo y guardo en mi memoria.

A pesar de ser el único hijo del primer matrimonio de mi mamá y ser mi medio hermano, nunca sentí la diferencia, nadie lo permitió, todos crecimos juntos aunque debo confesar que siempre lo quise más a él.

Cuando nos enteramos de su enfermedad todo cambio. Mamá se derrumbó y papá trato de mantenernos a flote, no sabíamos de que trataba o como era, así que siempre estábamos atentos a las indicaciones del doctor, el cáncer era agresivo.

¿Cómo te sientes? le pregunte un día, solo sonrió sin brillo en los ojos pero siguió contándome historias hasta que el dolor lo embargo por completo y los analgésicos no fueron suficientes. Pero aun así él fue el primero que leyó  mi poema, escrito para la despedida de la promoción, y aunque yo no creí en mí, el sí lo hizo. A veces cuando llegaba de la escuela me pedía que le cuente todo lo que aprendía y lo que hacía con Fonsi (mi perro). “Quiero ser como Indiana Jones” le decía mientras reía, seguro me imaginaba más como el “mono” (mi apodo)  que era.

Algunas madrugadas de los último días, lo escuchaba quejarse. Mamá lloraba en silencio pero estaba a su lado aunque ya no podía hacer nada, yo quería hacer algo pero tampoco sabía qué.

Un martes por la tarde cuando regrese de la escuela, él se había ido. Quise verlo pero mamá no me dejo. Quise llorar pero no podía entonces me di cuenta que no lo volvería a ver y eso me asustó.

Ilustración:Nidhi Chanani

No hay comentarios.:

Publicar un comentario