Relato III
Para cuando Marcos llegó a la habitación 502 un hedor insoportable salía por las ranuras de la puerta y cuando dio los golpes necesarios para ser escuchado un sonoro retumbar dentro del lugar se dejó oír como si algo pesado hubiera caído.
Para cuando Marcos llegó a la habitación 502 un hedor insoportable salía por las ranuras de la puerta y cuando dio los golpes necesarios para ser escuchado un sonoro retumbar dentro del lugar se dejó oír como si algo pesado hubiera caído.
La manija de
la puerta comenzó a girar y se asomo el aspecto desaliñado y un poco tenebroso
de su amigo, quien durante la madrugada
lo había llamado insistentemente y había pedido su ayuda para resolver un
problema “fundamental”. Lo invitó a pasar.
No es que no
quisiera ayudarlo, hacía años que no sabía nada él pero de repente ahí estaba
en medio de una habitación de hotel buscando una lógica a lo que acababa de ver
mientras Frank acomodaba con desánimo y lentitud parsimoniosa a la mujer de
cabello rojo en una silla vieja del lugar.
— ¿Pero qué has hecho? , dijo sobresaltado Marcos mientras
recogía una sábana para cubrir cuerpo.
— Pero que haces, acaso no ves.
— Eso hago te miro y digo que mierda haz
hecho.
— Solo mírala esta hermosa – decía Frank
mientras acariciaba el rostro de la mujer.
Marcos sabía que Frank estaba un poco
loco pero nunca imagino que llegaría a tanto. Durante sus años de universidad
lo miraba obsesionado por ciertos temas que dejaba cuando ya le perdía el
interés y aunque fue su mejor amigo fue un respiro cuando dejaron de
frecuentarse y cada quien fue a diferentes hospitales.
Pero 10 años después sin entender porque
aunque ya lo presentía estaba ahí en algún lugar de la ciudad, en un hotel de
mala muerte, con un olor al que poco se poco acostumbraba y un cuerpo desnudo al que su amigo miraba con
una obre de arte.
— ¿Sabes quién es ella? ¿De dónde la
sacaste?
— No lo sé, es una puta a nadie la
importa —dijo con desdén
— ¿Desde cuándo estas aquí?
— Una semana, cuatro días... la verdad no
sé y eso que importa… solo mírala aplique el mismo procedimiento que los
animales… No te parece hermosa…
— ¡De que hablas! Iras a la cárcel por
esto. En recepción me dijeron que están por llamar a la policía, no quieres
salir y el olor…. ¡Mierda! no te das cuenta
mataste a una mujer…y la estas… que le estás haciendo…
—Se llama taxidermia Marcos, tú lo sabes
—Lo sé pero eso se hace con animales no
con humanos… ¿Cómo…como lo haz hechos? ¡Dios
estás loco!
— No menciones a Dios, él no tiene nada
que ver con esto... mira lo he hecho yo con mis propias manos.
—Acaso no te das cuenta, vas a ir a la cárcel…haz…
Haz... ¿Haz disecado a una mujer?
—No lo haré si tú me ayudas, tenemos que
sacarla de aquí…
—Me estas pidiendo que sea tu cómplice…
—Desde el momento que tocaste esa puerta,
ya eres cómplice de esto, puedes denunciarme o ayudarme… pero en ambas eres tan
culpable como yo…
—Pero si yo no tengo nada que ver contigo,
te vuelvo a ver... después de…
—Si tú no me ayudas diré lo que hicimos
mientras estábamos en la facultad y tu
carrera será destruida, sabes bien que hay pruebas…
Marcos comprendió que estaba en sus manos y que
de repente otra vez estaba envuelto en
algo tan sórdido como hacía años, algo de lo que había intentado huir.
X
Alguien toco la puerta y cuando Marcos
vio a través la rejilla se encontró con
algunos policías dispuestos a entrar.
—Es la policía, FranK alguien les ha
avisado…de seguro...
—Fui yo Marcos…
—Qué dices imbécil —lo tomo por el cuello
y lo tiro a la cama… ¿Qué has hecho?
—Puedes matarme si quieres — le dijo con
una sonrisa burlona — ahora nos toca pagar por todo lo que hicimos…
— Pero de que hablas lo que hicimos lo
hicimos hace años... y prometimos no hablar de ellos además Sofía y Luis...
—Ellos están muerto, Marcos, solo estamos
tu y yo… tenemos que pagar por lo que hicimos... tú y yo lo entiendes — dijo
mientras se incorporaba de la cama y se colocaba al costado del cuerpo.
En ese momento los agentes policiales ingresaron con armas en mano y sometieron a
los protagonistas mientras Marcos se sumergió en sus recuerdos de universidad y
lo mórbido de aquello años. Cuando uno de los agentes intento ponerle unas
esposas él cogió un arma y se disparó en la boca quedando su cerebro esparcido
por la habitación y dejándonos a todos sin saber lo que paso.





