Te quejas de
porque no te escribo algo. Dices que paso demasiado tiempo frente al computador
viendo cosas raras o leyendo libros “revolucionarios” aunque a estas alturas
nos sabemos bien que significa. Intentas hacerme sentir mal, sabes que eso no
funciona pero aun así lo intentas, te das por vencido y regresas a seguir
dibujando en los cuadernitos que te “regale” (al final te los vendí)
Te digo que
el monstruo de tu último dibujo parece una ameba,un gusano. Quieres enfadarte
pero terminas riendo. No entiendo porque
si es lo más serio que te he dicho.
- Pues no sé
algo más “malo” quizá más gore… así como
…
- ¿Gore? Como
esas películas que ves. Perdón pero yo si soy una persona normal
- Pero eso es
cine...
- ¿Cine? monstruos comiéndose entre ellos, psicópatas asesinos, fantasmas
vengativos… sangre por todos lados…
- Ya pero al
menos no creo que Avengers es la
mejor película del año o que los vampiros brillan porque lo vi en Crepúsculo...
- Es una
opinión, no deberías tomarte todo tan personal
- Solo digo lo
que pienso…
Terminamos de
hablar, bueno si a eso le podemos decir hablar. Cada quien quiere tener la
razón y hasta a veces nos inventamos lo que no sabemos con tal de ganar, como
mis teorías conspiratorias de dominación mundial, o tus 10 cosas que debes
saber de.
Es divertido,
frustrante y un poco convencional.
De esto hace
ya algunos años, que son pocos pero pareciera que fueran muchos. Y aunque no fue un comienzo original,
pero si clásico y sólido hemos llegado hasta aquí y lo que era un corto de escaso presupuesto, lo estamos
convirtiendo en nuestra propia serie de
culto al estilo de Mad Men (aunque suena muy pretencioso) y quien sabe quizá resulte
nuestra obra maestra. Espero que cada temporada sea con un director diferente. Ahora
mismo creo que estamos en nuestra etapa David Fincher con nuestros dilemas éticos que buscan conceptos
filosóficos que justifiquen nuestra rara
moralidad.
Intento no
ser sentimental y mucho menos cursi, aunque tuve mi etapa rosa (esas de las que
quieres olvidar sellar y nunca recordar) aquí estoy escribiéndote pensando en que pueda decir que no te haya dicho ya, y me doy cuenta que
no es fácil sobre todo cuando lo que tienes que decir desborda el alma.
Son muchas
cosas que agradecer algunas que sobresalen y otras que hay que olvidar y es que
no podemos decir que todo fue perfecto, sobre todo cuando teníamos “diferencias
creativas”o cuando buscamos tener la
razón y nadie quiere ceder. Con el tiempo aprendimos a firmar tratados de paz algunos ya van a caducar pero
estoy segura que llegaremos a buenos términos y nuevas cláusulas. Y es que
igual que Pokémon, hemos evolucionado y ahora podemos "sentirnos" un poquitos maduros.
Sé que tienes
muchas cosas en las que pensar, muchas
cosas por hacer y muchos sueños que
cumplir y me gustaría acompañarte en ese camino pero solo si me haces el favor de cambiar ese mal hábito de cambiar los
títulos de los libros, las canciones y las películas como cuando estabas seguro
que era el “príncipe reptil” y no el “rey lagarto”.
Para Yayo.