martes, 29 de marzo de 2016

Rupay, Historias Graficas de la Violencia en el Perú 1980-1984



¿Cómo la muerte se impuso sobre la vida? ¿Cómo y por qué se cometieron tantas atrocidades?
¿Por qué se sigue  recordando al ex presidente Fernando Belaúnde como “un insigne político y patricio”, cuando fue durante su gobierno (1980-985 que se cometieron estos crímenes?

Rupay era un libro que tenía pendiente hace algún tiempo, había escuchado y leído sobre el en algunos blogs, pero no fue hasta este verano, que puede encontrarlo en la biblioteca central.

No soy experta en el tema, pero desde hace algunos años me interesa  el proceso que guerra interna que vivió nuestro país desde 1980. Y que según los informes de la Comisión de la Verdad y Reconciliación  restaron cerca  de  70 000 mil vidas de peruanos víctimas de la violencia  por parte de Sendero Luminoso y las Fuerzas Armadas sobretodo en la sierra sur del país.

Rupay es una novela gráfica con enfoque político que narra la violencia vivida en nuestro país entre 1980 y 1984 durante el segundo gobierno de Fernando Belaunde Terry. Un conflicto que enfrentó al Ejército Peruano con el consentimiento del gobierno, contra Sendero Luminoso a la cabeza de Abimael Guzmán donde 3 de cada 4 víctimas eran campesinos quechuahablantes “si estabas con el ejército te mataban, si estabas con sendero te mataban ¿Qué se podía hacer?” pregunta uno de los personajes.

Cuando uno lee Rupay, no se deja de preguntar ¿Dónde estábamos todos?¿Acaso a nadie le importaba? Entonces piensas que en esta sociedad sobre todo en este país “si el problema no te afecta entonces el problema no existe o quizá sí, pero solo cuando afecta a Lima se pueden tomar parte”. Quizá pensaron que hay historias que nadie recordará porque no se dieron a conocer y en su lugar solo hay silencio porque ya no queda nadie para hablar, para recordar para llorar porque vivieron y viven en esta infinita oscuridad que es la indiferencia.

Rupay es una historia triste que recupera la memoria popular de los pueblos de Ayacucho: Chungi, Lucanamarca, Soccos, Huanta, Pucayacu, Putis y el cuartel los Cabitos donde se hace pública y visible a través del dibujo a detalle y la narración una realidad que la mayoría de las personas no vimos o no quisimos ver, y que aún asumimos que ciertas cosas u actos fueron buenos, dejando de lado la memoria y la empatía con los verdaderos protagonistas de esta historia, desbaratando argumentos que como espectadores para calmar nuestras conciencias pretendemos creer y queremos olvidar esta manera contribuye a generar reflexión mostrándonos un universo de violencia y contribuyendo a  nuestra memoria histórica.